Fuegos artificiales Boadilla del Monte

Traca final

Esta vez los fuegos artificiales no fueron para señalar el fin de fiesta sino que marcaron el inicio de las fiestas patronales de Boadilla del Monte, en honor de su patrona Nuestra Señora del Rosario que se celebran del 4 al 12 de octubre.

Tras varias incursiones en Boadilla del Monte intentando encontrar la ubicación desde donde ver el Palacio del Infante Don Luis y los fuegos, optamos por hacer un encuadre diferente, con la puerta lateral en primer plano dirigiéndonos a los fuegos artificiales, buena idea pero quedaban muy lejos.

Así que optamos por cambiar de objetivo, hacer un encuadre mas cerrado y esto es una muestra de la belleza del momento.

Espero que os hayan gustado y a seguir disfrutando de las fiestas de Nuestra Sra. del Rosario.

Fuegos artificiales Majadahonda 2019

Un año mas no podíamos faltar a esta cita que pone punto final a las Fiestas del Cristo de Majadahonda, así que después de recorrer Majadahonda de Este a Oeste y de Norte a Sur buscando una nueva ubicación, al final elegimos una en la que literalmente los fuegos artificiales nos caían encima y en la que disfrutamos como niños. Así que aquí os dejo una muestra.

Circo de Gredos, Laguna grande

Circo de Gredos

Ya tenía ganas de hacer esta excursión, me habían hablado tanto de la belleza del paisaje, en cualquier estación del año, que al final aprovechando la última semana de agosto allá que me fui.

El circo de Gredos es, como su nombre indica, un circo glaciar situado en la zona central de la vertiente norte de la Sierra de Gredos perteneciente al Sistema Central y dentro del Parque Regional de la Sierra de Gredos. Aquí cabe destacar el pico Almanzor que es el más alto de la cordillera con sus 2592m. En la zona más baja del circo está la Laguna Grande de Gredos también de origen glaciar y a una altura de 1940m. Junto a esta laguna está el refugio de montaña Laguna Grande (antes conocido por refugio Elola) que es donde pasamos la noche.

Comenzamos nuestra aventura en el parking de La Plataforma de Gredos y la ascensión por la senda empedrada con grandes losas de granito hacia el alto de los Barrerones. Dejaremos a nuestra derecha un desvío que lleva hasta un antiguo refugio, hoy en día en desuso, el refugio Reguero Llano. Seguimos con la subida toda de piedra rodada y de considerable inclinación hasta que llegamos al primer llano: Prado de las Pozas. Cruzando por el arroyo y el puente del mismo nombre empezaremos a ver el maravillo paisaje que nos va a acompañar durante todo el recorrido en este caso: Paredes Negras.

Continuamos la subida hacia la Fuente Cavadores, la primera de las fuentes que nos vamos a encontrar en el camino y una excusa para hacer la primera parada donde además nos esperaba una gran sorpresa: una cabra montesa que aunque un poco recelosa se dejó fotografiar. Desde aquí y mirando hacia atrás podremos ver las famosas cumbres de los Galayos.

Después de un merecido descanso y sesión de fotos con nuestra nueva amiga, seguimos camino hasta llegar a la cima y coronar los Barrerones. Aquí ya empezamos a ver los primeros picos de la cordillera; Mogota del Cervunal, Portilla del Rey, Riscos del Grute, La Galana, Ameal de Pablo y por ultimo el Almanzor, que como ya he dicho antes es el pico más alto de la cordillera con sus 2592m.

Disfrutando de este maravilloso paisaje, respirando toda esta belleza y tranquilidad, emprendimos la bajada hacia la Laguna Grande pasando por la Fuente de los Barrerones hasta llegar al Mirador de la Laguna donde se ven las primeras vistas de la laguna, aún lejana. En la bajada nos encontramos con Hugo, un joven arriero que guía 3 caballos cargados hasta arriba de víveres, menaje, etc. y que regresa con los desperdicios a la plataforma. Hugo, es una de las personas encargadas del mantenimiento del refugio Laguna Grande y que realiza todos los días este recorrido.

Según nos íbamos acercando al refugio el camino se nos empieza a hacer inacabable ya que nos encontramos con pequeñas subidas y bajadas que bordean la Laguna y que nos dejan los tobillos y rodillas hechos polvo, pero el paisaje merece la pena y nos va sorprendiendo. La Laguna Grande empieza a tomar protagonismo y las montañas, cada vez mas cercanas, se van agigantando de tal forma que nos hacen sentirnos uno con la naturaleza y nos dan conciencia de lo pequeños que somos.

Y por fin llegamos al refugio de montaña Laguna Grande, como he dicho antes, muy tocados los tobillos, tanta piedra casi puede con nosotros, no olvidar que íbamos cargados con trípode, objetivos, filtros, cámara, saco y demás utensilios. La amabilidad con que nos recibió Raul (y la cerveza fresquita) nos reanimó pero fueron los guisos de Nani los que terminaron de reponernos y tras un merecido descanso nos preparamos para las nocturnas, aprovechando la tarde para disfrutar del entorno y fotografiar el atardecer.

Lo primero que hicimos fue acercarnos a la Laguna Esmeralda, una poza de aguas transparente y color esmeralda (de ahí su nombre) que hace las delicias de todo el que quiera refrescarse en sus heladas aguas y que se encuentra como a unos 500m en dirección al pico del Almanzor.

Y con esto llegó la noche. No tengo palabras para describir la maravilla de cielo estrellado que encontramos, uno de los mejores de España y con menos contaminación lumínica. En estos momentos es cuando desearía saber algo mas de astronomía, algo mas de fotografía, algo mas de cualquier cosa que me permitiera transmitiros el espectáculo del que disfruté, aunque creo que lo mejor es estar allí y poder disfrutarlo.

Estamos llegando al final de esta maravillosa excursión al Circo de Gredos y La Laguna Grande, con la promesa de volver en primavera así que para acabar os dejo un par de consejos; aunque la excursión se puede hacer en un día, son tan solo 7km de ida y otros 7 de vuelta, lo mejor es pasar allí la noche. Se puede dormir en el refugio Laguna Grande, pero hay que reservar pues casi siempre está lleno, ya sea en la temporada de verano, como fuera de temporada, los fines de semana y festivos. Además se puede contratar con ellos guías de montaña y cursos. Y por supuesto, se puede dormir fuera, al aire libre, pero creo que no se permite poner tienda de campaña y hay que dormir en sacos, así que cuidado con el rocío y las cabras que campan a sus anchas por todo el Circo de Gredos y la Laguna Grande, aunque imagino que la experiencia puede ser memorable. Por último deciros que desde allí se pueden hacer muchas rutas a las cascadas y pozas, así como al Pico del Almanzor y demás picos circundantes.

Rías Baixas, Costa da Vela y Cabo Home, Islas de San Simón y San Antón, Pontevedra

Costa da Vela

Costa da Vela y Cabo Home

Nuestra siguiente parada será en el Cabo Home situado en el extremo de la península del Morrazo y que forma parte del Parque Nacional de las Islas Atlánticas. En él se encuentran la Costa da Vela y Cabo Home, así como los arenales de la playa de Barra, formaciones de dunas cubiertas de pinos que crean un ecosistema muy característico y de alto valor paisajístico y biológico.
Comenzamos nuestra ruta en el Mirador de la Caracola, en Donón, donde se puede dejar el coche e ir andando. También se puede coger la pista de tierra que sale de ahí y llegar a un parking bastante grande y gratuito que hay al final de ella. Aunque el recorrido parece grande para ver todos los faros, si disponemos de 2 horas se puede hacer bastante bien, aunque si lo hacéis en verano recomendaría utilizar todo el día para disfrutar de cualquiera de sus maravillosas playas. Como no era nuestro caso, tomamos el camino que pasa por la Playa Melide y nos dirigimos hacia el faro mas alejado y el que da nombre a la zona; el Faro Home desde donde se ve toda la Costa da Vela, las Islas Cíes, la Isla de Ons y el Monte de O Facho. Este es uno de los mas altos de Galicia, cilíndrico y de 3 plantas con puerta y ventanas pintadas en azul. Como curiosidad, al lado del faro en su lado izquierdo podéis ver la escultura de un guepardo en las rocas disfrutando de la espectacular vista el mar Atlántico. De aquí deshaciendo el camino accedemos al Faro de Punta Robaleira o Faro Rojo, llamado así por el color rojo pintado directamente sobre el granito. Este es un faro de cantería. Volviendo por el camino vamos por el pinar hacia el Faro da Punta Subrido que es el que está mas cerca del parking justo a mano izquierda donde comienza la Ría de Vigo y la ensenada de las playas de Barra, Viñó y Nerga, dejando a mano derecha la playa de Melide, el faro de Punta Robaleira, las Islas Cíes de fondo y el Faro Home. Este faro se parece bastante al Faro Home, solo que este tiene 2 plantas, dispone también de puerta y ventanas pintadas en azul.

Islas de San Simón y San Antón

La isla de San Simón a lo largo de la historia ha pasado por diferentes manos. Durante la Edad Media, fue un centro monástico. Durante el siglo XII la habitarían los templarios y, tras ellos, los franciscanos. En 1589 el famoso pirata y corsario Francis Drake saqueó la isla. Posteriormente en 1702 tuvo lugar la batalla naval de Rande, que enfrentó a las escuadras de las coaliciones anglo-holandesa e hispano-francesa en la Guerra de Sucesión Española y, años después, tras la batalla de Rande, los integrantes de las flotas anglosajonas volvieron a saquearla de nuevo, al igual que todos los pueblos cercanos a la ría. Después de este suceso, la isla de San Simón permaneció en el abandono hasta que en 1838 se convirtió en lazareto marítimo para controlar infecciones, aislar de la población a pacientes infectados de epidemias mortales pero también como lugar para pasar la cuarentena los tripulantes y pasajeros de barcos que tenían como destino los puertos gallegos así como todo el norte peninsular. La isla de San Simón se convirtió en un centro sanitario tras un costoso proyecto de ingeniería y arquitectura que transformó definitivamente su fisionomía y fue entonces cuando se construyó el puente de piedra de tres arcos que la une con la isla de San Antón y que sirvió para unir y al mismo tiempo separar mediante portalones en sus extremos. la Isla de San Antón acogió a los enfermos para los que ya no había cura o contagiosos, mientras que la isla de San Simón se destinó al control de barcos hasta que fue clausurado de forma definitiva en 1927.
De aquí llegamos a la Guerra Civil Española donde se empiezan a utilizar esos edificios como prisión que se convirtió en campo de concentración y exterminio para presos que se oponían al Franquismo. De hecho, fue uno de los más crueles de la dictadura. Entre los años 1936 y 1943 más de 6.000 presos republicanos pasaron por allí. Son muchas las referencias a los fusilamientos realizados en las inmediaciones de las islas y también a las pésimas condiciones de los presos que tenían hacinados en los pabellones de la isla de San Simón. De hecho cuentan que eran tantos que dormían de lado y que cada cierto tiempo sonaba un pito y era la señal para darse la vuelta y dormir del otro lado. Durante este período las instalaciones de la isla de San Antón se reservaron para acoger a la guardia militar que custodiaba el recinto. En 1948 fue clausurada la cárcel y rehabilitada como residencia de verano de la guardia de Franco hasta 1950 que tras un terrible accidente marítimo de la embarcación A Monchiña, que se saldó con 43 fallecidos, Franco abandona la isla y las instalaciones se utilizan por el Hogar Méndez Núñez para la formación de huérfanos de marineros.
Mas de 30 años después en 1999 el archipiélago que forma la Isla de San Simón y San Antón fue declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Sitio Histórico y a partir de ahí de la mano del arquitecto César Portela se ha rehabilitado, reconstruido y adecuado como espacio protegido, con la regeneración de jardines y árboles. Actualmente cuenta con un centro de interpretación, un centro cultural con auditorio y biblioteca y se la conoce como la Isla del Pensamiento y en ella tienen lugar a lo largo del año diferentes actividades relacionadas con la cultura. Al ser declarada centro de recuperación de la memoria histórica, San Simón se ha convertido en un centro de producción, reflexión y creación, en definitiva, un laboratorio de ideas que pretende homenajear así a su pasado.
El archipiélago es visitable, el trayecto lo hacen bastantes agencias, pero yo recomiendo Bluscus que con su simpatía y amabilidad nos hizo todo un tour de 2 horas por las islas explicándonos al detalle cada rincón y contándonos numerosas historias de los diferentes usos de la isla.
Para acabar os contaré unas curiosidades sobre esta isla: Julio Verne la tomó como referencia en su libro «Veinte mil leguas de viaje submarino» y uno de sus capítulos transcurre en la Ría de Vigo, hasta donde periódicamente se trasladaba el capitán Nemo con el Nautilus para financiar sus expediciones con los tesoros que se encontraban en el fondo de las aguas de Rande, de hecho cerca de la Isla podemos ver una estatua que representa a Julio Verne. Además fue escenario de cine en la película El lápiz del carpintero, Película que si no habéis visto os recomiendo.

Pontevedra

Preciosa capital que bien vale un fin de semana. Llegamos por la tarde noche y lo primero que hicimos fue visitar la Iglesia de la Virgen Peregrina ubicada en el mismo centro de Pontevedra y uno de los punto del Camino Portugués de Santiago. Construida en 1778, de estilo barroco con formas neoclásicas su planta es famosa por tener forma de vieira (símbolo de los peregrinos) finalizando en cruz. En su interior se encuentra la imagen de la Virgen de la Peregrina , patrona de Pontevedra y del Camino Portugués de Santiago, además es una de las edificaciones más reconocidas y representativas de la capital de las Rías Baixas. Continuamos hacia el casco viejo paseando por sus bonitas calles, visitando la casa de Valle Inclán llegamos hasta la Iglesia de San Francisco situada en la Plaza de la Ferrería construida sobre los restos del primitivo templo del siglo XIII, data de los siglos XIV y XV. Tiene planta de cruz latina con nave única con tres ábsides poligonales en la cabecera con cubiertas de bóvedas nervadas de crucería y con esbeltos ventanales apuntados. En la fachada destaca el magnífico rosetón de época moderna, en fin, una obra maestra del gótico mendicante pontevedrés que fue declarada Monumento histórico-artístico. Según cuenta la leyenda, fue fundada por San Francisco de Asís durante su peregrinaje a Santiago de Compostela, en 1214, aunque no hay documentación que lo avale. Y seguimos nuestro paseo hacia la Ría de Pontevedra pasando por la Basílica de Santa María, las Ruinas de Santo Domingo ó la Iglesia de San Bartolomé, disfrutando del centro histórico, de sus casas blasonadas, sus plazas y terrazas rebosantes de vida, con ambiente hasta la madrugada. No importa que sea entre semana o te caiga algún chaparrón, las terrazas y ambiente de Pontevedra te encantará. Nosotros no tuvimos mas tiempo, pero merece la pena recorrerla despacito.

Y con esto llegamos al final de este post y os emplazamos para el siguiente: Combarro, La Lanzada.

Un paseo por las Rías Baixas, Ribadavia, Puente de Rande, Hio

Ría de Vigo y Puente de Rande

Ganas le tenía a Galicia, mucho me habían comentado de esta bella tierra de meigas y bruxas así que de mano de 3 gallegos de adopción nos fuimos hacia Galicia a que nos enseñaran sus rincones preferidos.

Rivadavia:

Salimos de Madrid prontito para hacer la primera parada ya en tierras gallegas en Ribadavia, una pequeña localidad de Orense atravesada por el río Avia del que coge su nombre. Nada mas llegar lo primero que llama la atención es su castillo, una de las mayores fortalezas medievales de Galicia. Construido en la segunda mitad del siglo XV, se dice que fue cedido a D. Pedro Ruiz Saramiento, más tarde conde de Ribadavia. El castillo fue abandonado en el S.XVII pero aún se conserva una necrópolis anterior al castillo (S. IX-XII). Cabe destacar la puerta principal que consta de un arco semicircular y la muralla que aún conserva 3 de sus 5 puertas.
A continuación nos acercamos paseando por sus calles hasta la Capilla de la Virgen del Portal, enclavada en la plaza Da Madalena. Este templo fue construido entre los siglos XVII y XIX, y ampliado varias veces. En este lugar anteriormente había estado la Ermita de Santa María de Valparaíso y tenemos que destacar su fachada neoclásica creada en 1875, además de la bóveda y retablo barroco. Continuando el paseo nos acercamos a la ribera del Avia, un remanso de paz donde descubrimos bellos rincones y bellas vistas del pueblo.

Puente de Rande:

Después de una breve pausa para comer nos acercamos hasta Rande para ver el famoso Puente de Rande y su museo. Las obras de ampliación realizadas por Grupo ACS le colocan como referente mundial de la ingeniería y como segundo mejor puente del mundo. El Puente de Rande cruza la Ría de Vigo y une las localidades de Redondela y Moaña y es uno de los puentes atirantados más largos del mundo. Como curiosidad os diré que justo debajo se encuentran los restos de 14 barcos que se hundieron durante la batalla que tuvo lugar en la Ría de Vigo en el año 1702 entre las flotas anglo-holandesas e hispano-francesas en plena Guerra de Sucesión contra la Corona de Castilla. Parece ser que los barcos españoles venían de las Indias cargados de oro, plata y diamantes y es por ello que, desde hace más de trescientos años, este ha sido el punto de encuentro de cientos de “caza tesoros“ dispuestos a hacerse con el botín hasta tal punto que el mismísimo Julio Verne, convirtió al protagonista de su libro más famoso, 20.000 leguas de viaje submarino, en el primer “caza tesoros” de la ría. Fue aquí donde, según dice la novela, el Capitán Nemo aprovisionó al Nautilus de oro.

Hío:

Seguimos nuestro recorrido haciendo una parada en Hío en la Ría de Aldán para contemplar el conjunto monumental que forma el magnífico Cruceiro de Hío, la Iglesia Parroquial de San Andrés, con su bella portada románica; y la Casa Rectoral. En el Cruceiro de Hío podemos observar numerosas tallas y rostros talladas en un solo bloque de piedra en 1872 por el maestro Cerviño. Destaca por la laboriosidad del trabajo la exquisitez del mismo y es considerada una joya del románico. El tema de la composición es Historia de la salvación de la humanidad. Frente al cruceiro está la Iglesia Románica de San Andrés con una fachada del siglo XII y planta de cruz latina. Las bóvedas son góticas y barrocas y el altar mayor está realizado en piedra policromada. Al otro lado del camino esta la Casa Rectoral, palacio rural, pazo abacial, levantada por Ventura de Aldao en el siglo XVII, una verdadera mansión rural, donde podemos encontrar un antiguo reloj de sol y sus magníficos jardines.

Y con esto os emplazo para nuestras siguientes paradas: Cabo Home, Islas de San Simón y San Antón, Pontevedra.

Diversidad

San Juan de Gaztelugatxe

Desde el 22 de junio al 10 de julio en la Sala de Exposiciones de la Casa de la Cultura de Navacerrada se podrán ver las fotografías de mi último trabajo en la exposición colectiva del grupo Enfoque XV «Diversidad«

Fotografías tamaño 70x50cm impresas en papel RC Ilford, laminado filmolux brillo y montaje en Dibond.

Precios: 250,-euros unidad

En blanco y negro

Paisaje invernal

Exposición realizada en la Casa de la Cultura de Navacerrada del 03 de abril al 10 de julio del 2019

Fotografías tamaño 70x50cm enmarcadas en cristal y marco negro.
Precio de cada una: 100,-euros

San Martín de Trevejo, Trevejo

La calle mas bonita

San Martín de Trevejo desde 2019 forma parte de la Asociación de los Pueblos mas bonitos de España, nombrado Bien de Interés cultural con la categoría de Conjunto Histórico, galardón recibido por la buena conservación de su arquitectura y no es para menos. Situado en la Sierra de Gata, entre Las Hurdes y la frontera portuguesa a los pies del monte Jálama. El nombre le viene de San Martín, un santo que vivió en el siglo IV que es cuando se cree que se fundó, aunque por el nombre que se le conocía es San Martín de los Vinos y a partir del año 1230 aproximadamente se le llamó San Martín de Trevejo. Fue antigua capital de Corregimiento de Jálama y sede del Comendador de la  Orden de San Juan de Jerusalén.

De la mano de Begoña, cuyas raices son mañegas, recorrimos su preciosas calles disfrutando de la arquitectura tradicional que se basa en viviendas con fachadas de piedra en la parte inferior y una o dos alturas. En la planta baja antaño se guardaba el ganado y hoy se dedica a despensa o almacén de la vivienda, las otras plantas, sobre un entramado de madera, se dedicaban a la vivienda.
Algo muy característico de San Martín de Trevejo son los tozones. Esto es, las vigas de madera que sobresalen de las fachadas hacia la calle, cuyos bordes son labrados con rostros humanos y que se cree datan de la Edad Media. Otras fachadas que podemos disfrutar son de piedra entrelazada hábilmente con madera siguiendo diferentes simetrías. Además, encontraremos casas señoriales con su escudo de armas. Como curiosidad en el casco antiguo por algunas de las calles corre un riachuelo, excavado en la calle, de aguas cristalinas proveniente del Jálama que fluye todo el año y es aprovechado a la salida del municipio para el regadío. La Plaza Mayor está porticada y en ella encontramos el Ayuntamiento, la Torre Campanario que posee el escudo imperial de Carlos V , la Casa del Comendador de la Orden de San Juan de Jerusalén  y un pilón que data del 1888. Una de su joyas, la Iglesia de San Martín de Tours conserva tres tablas de Morales, del siglo XVII. A las afueras del pueblo podemos ver el convento de San Miguel (siglo XV), hoy convertido en una bonita hospedería en la cual tuvimos el placer de dormir. Un gran trato y amabilidad por parte de todo el personal con un desayuno de muy buena calidad. (los embutidos y quesos son fabulosos)
Las gentes de San Martín de Trevejo tienen una peculiaridad lingüística que comparten con sus vecinos de Valverde del Fresno y Eljás un idioma local denominado A Fala, mezcla de leonés (algunos dicen que el astur) y galaico-portugués, declarado bien de interés cultural, aunque cada uno hablan un dialecto diferente, en el caso de San Martín de Trevejo lo que hablan es el mañego, en Valverde del Fresno se habla el valverdeiru, mientras que en Eljás se habla el lagarteiru.

La mañana se pasa volando y nos tenemos que ir a recorrer la Dehesa Extremeña de mano de Carlos, dueño de una finca de unas 400 hectáreas en la cual encontramos un precioso alcornocal cuya explotación sirve para hacer, entre otras cosas, tapones para las botellas de vino. Carlos tuvo la amabilidad de explicarnos como es esta explotación. El alcornoque tarda 70 años hasta que se le puede hacer el primer corte y solo se pueden cortar 70cm., a partir de ahí hay que dejarlo 9 años para que vuelva a crecer y en ese segundo corte se pueden ampliar otros 10cm,. y así sucesivamente. Después, recorrimos los pastos donde crían ganadería de primera calidad, paseando entre olivos, encinas centenarias, etc. Todo un placer solo para unos cuantos elegidos.

Y para rematar el día nos acercamos hasta Trevejo, una pequeña aldea medieval de poco más de una veintena de habitantes que en el alto tiene un castillo levantado por los árabes, reconstruido posteriormente y volado con explosivos por las tropas napoleónicas a comienzos del siglo XIX y actualmente en estado de semidestrucción del que sólo se conserva parte de su fachada en la cual todavía podemos apreciar el escudo de los templarios. Por debajo del castillo se sitúa la pequeña ermita de San Juan Bautista, con un altar exterior y rodeada de tumbas antropomórficas de pequeño tamaño excavadas en granito, así como una espadaña.

Y así disfrutando de un espectacular atardecer desde el Castillo de Trevejo, aprovechamos la noche para realizar el rastro de estrellas (circumpolar o en este caso ecuador celeste) con un marco incomparable, el cuadro del castillo con la espadaña.

Espero que hayáis disfrutado de San Martín de Trevejo, y su entorno y no dudéis en acercaros por allí y disfrutar de su gente (mañegos) y de su riquísima gastronomía.
Hasta el siguiente post.

Hervás, Granadilla, Robledillo de Gata y Gata

Cada cierto tiempo hago escapadas con mi grupo de fotografía de Majadahonda y siempre me sorprendo de los pueblos tan bonitos que hay en España, esta vez tocaba una ruta por Cáceres en su zona mas septentrional. Empezamos en Hervás, situada en el Valle del Ambroz, el cual cuenta con un barrio judío declarado conjunto histórico-artístico y es uno de los mejor conservados de la Red de Juderías de España. Además, cuenta también con la calle más angosta de España, la llamada Travesía del Moral, de apenas medio metro de ancho. Mucho que ver y muy poco tiempo. Lo primero que hicimos fue subir hasta la Iglesia de Santa María de Aguas Vivas del siglo XIII construida sobre un antiguo castillo templario para contemplar una panorámica del pueblo, pero desafortunadamente estaba cerrada y no pudimos ver su estupendo mirador y el bonito arco que hay bajo él, así que sin mas dilación bajamos hasta la orilla del río Ambroz, cruzando por el Puente de la Fuente Chiquita. Este es un bonito puente de piedra del siglo XVI de un solo ojo, y como curiosidad, deciros que en uno de sus laterales descansa la lápida de Alonso Sánchez, una importante figura histórica de Hervás. Desde aquí subimos por la calle Abajo empezando a callejear por el barrio judío, disfrutando del encanto de sus calles, plazas y balcones, que aún conservan la tradicional arquitectura serrana. Por cierto, nada mas empezar la calle, a la derecha hay un patio de cactus en el que merece la pena perder un par de minutos en verlo. A lo largo de las calles podremos apreciar también algunas fachadas bastante curiosas como la que utiliza la teja árabe en vertical como aislante de la lluvia. Callejeando llegamos a la Plaza de la Corredera que es el centro de la antigua judería y donde destaca la fuente de piedra del siglo XVI.


Nosotros no tuvimos mas tiempo, Hervás merece la pena echar un día, acercarse hasta el Convento de los Trinitarios, donde actualmente se encuentra la Iglesia de San Juan Bautista fundada en 1664, con fachada de estilo barroco. Desde ahí seguir dirección a la salida del pueblo para disfrutar del mejor mirador de Hervás, el Mirador del Puente de Hierro. Tras unos cientos de metros, nos topamos con las antiguas vías del ferrocarril y, a la izquierda, se pueden observar un par de bancos que contemplan Hervás desde un lugar privilegiado.

Nuestra siguiente parada fue el pueblo museo de Granadilla es una aldea fundada en el siglo IX por los musulmanes. Posteriormente en 1160, el rey Fernando II de León logró hacerse con el control de esta aldea, la repobló, la dotó de murallas y diez años más tarde le otorgó el título de villa y ya entre 1473 y 1478 la antigua alcazaba pasó a convertirse en castillo. Originalmente esta aldea era denominada por los musulmanes con el nombre de Granada, pero tras la conquista de Granada por los Reyes Católicos en 1492, pasó a llamarse Granadilla. En 1955 tras la creación del embalse de Gabriel y Galán, se decretó la expropiación, por peligro de inundación, de la mayor parte del término municipal de Granadilla aunque al final no ocurriese, sus habitantes perdieron sus tierras, su medio de vida… quedando un único y difícil acceso a este lugar. Por lo cual, en 1964 los últimos habitantes de Granadilla se fueron definitivamente, convirtiéndose en un lugar abandonado. Posteriormente en 1980, nombraron la villa Conjunto histórico-artístico y comenzó la rehabilitación de este bonito lugar. Las casas se han ido manteniendo y recuperando en la mayoría de los casos, gracias a que la localidad se incluyó en el Programa Interministerial de Pueblos Abandonados en 1984. Y hasta aquí la historia. Lo primero al llegar que encontramos es su impresionante castillo, aunque mas que castillo es una torre que forma parte de la muralla almohade que protegía este pueblo y al que merece la pena subir pues sus vistas son impresionantes y te permiten hacerte una idea de cómo fue la aldea. Después dimos una vuelta al pueblo visitando la Plaza Mayor, con el Ayuntamiento y la Iglesia de la Asunción, del siglo XV y perdiéndonos por sus calles, saboreando lo que fue esta aldea que actualmente está en fase de reconstrucción.

Siguiendo con el viaje, nos acercamos a Robledillo de Gata, primer pueblo de la Sierra de Gata, una verdadera joya de la arquitectura popular serrana y extremeña, que mantiene su trazado desde la Edad Media, lleno de callejuelas, pasadizos y corredores estrechos que se aferran al terreno con sus típicas casas de tejas rojas. Para rematar el conjunto, a la vera del río Árrago, se extienden sus huertos de frutales. Se llega a través de una sinuosa carretera que deja el pueblo semi oculto en el fondo del valle, lo que le ha permitido preservar su peculiar arquitectura popular de pizarra, madera y barro por lo que ha sido declarado conjunto histórico. Además, en la parte alta de la localidad se encuentra la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (siglo XVI), de original planta hexagonal y pórtico singular de columnas con inscripciones bíblicas. Según nos indicaron, se levantó sobre un antiguo palacio de la familia Alba y pasó a manos de la marquesa de Monroy antes de ser finalmente destinado a iglesia.
La fachada de la iglesia ha sido restaurada, de hecho cuando llegamos estaban con las puertas, pero aun así, conserva sus características columnas exteriores del atrio, aprovechando para alguna de ellas antiguos elementos de la época romana, y sus elaboradas tallas de madera del altar. Siendo especialmente curioso el Cristo de brazos articulados ubicado bajo el altar, una talla de gran realismo.

Y para acabar el día, nos dimos una vuelta por Gata para ver atardecer sobre sus tejados, pero antes, nos dimos un paseo por su casco urbano declarado Conjunto Histórico de Interés Cultural. En el centro del pueblo la Fuente del Chorro luce el escudo imperial de Carlos I de España, quien dejó llevar a la villa de Gata su escudo de armas gracias al apoyo incondicional recibido por ésta en la Guerra de las Comunidades. En tiempos de los romanos se le llamó La Catóbriga y surgió gracias a la calzada que comunicaba Coria con Ciudad Rodrigo. Posteriormente fue conquistado por los árabes como Almenara y recuperado tras la Reconquista siendo siempre una población valiente y leal, primero a la Orden de Alcántara y luego a Carlos I de España. Además, aquí podemos ver la Iglesia de San Pedro que es uno de lo ejemplos de arquitectura religiosa más importantes de la Comarca, se cree que data de 1257 y su retablo de Pedro de Paz es de 1550.

Y desde Gata nos fuimos a dormir a San Martín de Trevejo, uno de los pueblos de la lista de los Pueblos Bonitos de España, así que le dedicaremos un capítulo aparte en nuestro siguiente post.

Superluna de marzo, luna del gusano

Detalle

Con el mes de marzo llega la primavera y la última superluna del año (10% mas grande por estar su órbita en el punto mas cercano a la tierra) y esta vez no nos defraudó, emergió en todo su esplendor para maravilla de nuestros ojos.

A esta luna llena se la conoce en la cultura popular con el nombre de la luna del gusano, que es el que utilizaban las tribus amerindias. Se denominaba así por ser la época del año en que el suelo se ablanda y vuelven a aparecer las lombrices de tierra. Algo que, a su vez, invita al retorno de las aves migratoria.

Y con esto nos despedimos de la superluna hasta el próximo año 2020, pero no de la luna llena. Nos vemos el próximo mes de abril, si la luna llena quiere y se deja ver.