Segundo día: Nara, Templo Todaiji y Parque de los Ciervos. Santuario Shintoísta de Fushimi Inari
Publicado el 25 agosto, 2017 11 comentarios
Nara (奈良市 Nara-shi) antigua capital de Japón durante la corte Yamato, entre los años 710 y 784, es conocida por sus grandes templos y sobre todo por el templo Todaiji y por el Parque de Nara más conocido como «El Parque de los Ciervos» por vivir en él mas de 1.200 ciervos «shika » en libertad.

El templo Todaiji (東大寺) fue construido el año 745 por orden del emperador Shomu para proteger la ciudad de las terribles epidemias que periódicamente afectaban la ciudad. Es famoso por la estatua del Gran Buda y por la gran puerta Nandai-mon (南大門) una gran puerta de madera de 20 metros custodiada por dos enormes estatuas de mirada feroz, los Reyes Guardianes Nio que representan el principio y el final y han sido designadas, junto con la puerta, que data de 1199, como tesoros nacionales y patrimonio de la humanidad por la UNESCO.
En el edificio principal se encuentra el salón Daibutsuden o salón del Gran Buda, salón principal del templo Todaiji. El salón Daibutsuden es el edificio de madera más grande del mundo, a pesar de que lo que vemos ahora es una reconstrucción un 33% más pequeña que el edificio original… ya que ha sido reconstruído varias veces por los incendios provocados en la guerra.

Templo Todaiji , salón Daibutsuden
En el interior del salón principal encontramos la estatua de bronce del Gran Buda de Nara. El Daibutsu o Gran Buda de Nara es una estatua gigante de un Buda sentado de mas de 16 metros de altura y casi 500 toneladas de peso y según la doctrina Kegon es el Buda cósmico al que se le atribuye la creación de todos los mundos y sus respectivos budas. Sus manos expresan el mensaje “nada que temer” y “bienvenidos». Alrededor de la cabeza del Daibutsu hay una serie de budas más pequeños que representan cada una de sus 16 manifestaciones, y están colocados de forma que desde el suelo parezca que tienen el mismo tamaño. Está flanqueado a ambos lados por dos Bodhisattvas de madera recubiertos de oro, uno de los cuales es el de la memoria y la sabiduría y al que los estudiantes rezan con fervor. Un poco mas allá nos encontramos a dos terroríficos guerreros de madera que son los guardianes protectores de Buda, el Komokuten o Señor de la Visión Ilimitada, y el Tamonten o Señor que Todo lo Oye. Como dato curioso detrás de Buda hay una columna con un agujero del tamaño del orificio de la nariz del Gran Buda y cuenta la leyenda que si puedes pasar por él conseguirás la iluminación en la próxima vida, por lo que es típico que dado el tamaño que tiene los padres animen a sus hijos a pasar por el agujero.
El parque de Nara (奈良公園) es el hogar de unos 1.200 ciervos shika que viven y conviven en total libertad con los turistas, no son peligrosos, aunque si creen que llevas comida en alguna bolsa, no dudarán en morder. Lo más típico es comprar senbei que son unas galletas de arroz a los vendedores que nos encontraremos por todos lados y dárselas de comer a los ciervos. Ojo no son perros hay que dárselas con cuidado pues se pueden poner ansiosos y morder. Los ciervos son sagrados ya que, según cuenta una leyenda local, Takemikazuchi-no-mikoto, uno de los cuatro dioses de Kasuga Taisha, apareció montado en un ciervo blanco sobre el monte Mikasa-yama y por esa razon son considerados mensajeros de los dioses según el sintoísmo y están protegidos.
El Santuario Fushimi Inari de Kyoto (伏見稲荷大社, Fushimi Inari Taisha) fundado en el año 711 es uno de los santuarios shintoísta más importantes de Japón, famoso por tener un recorrido de miles de puertas torii puestos uno detrás de otro.
Está dedicado a Inari, Dios shintoísta del arroz y el patrón de los comerciantes ya que en la antigüedad se asociaba tener una buena cosecha de arroz con tener prosperidad en los negocios, los miles de torii que encontramos uno detrás de otro, por sus mas o menos 4 kilómetros de caminos han sido donados por comerciantes que ponen sus nombres o los de sus negocios en los torii para que el dios Inari les sea propicio. El zorro o kitsune es una de las figuras prominentes porque es el mensajero del dios Inari y por eso se pueden ver tantas estatuas de ellos por el camino. A menudo suelen tener una llave en la boca, que representa la del lugar donde se guarda el arroz y por tanto, la riqueza.
Temizu (手水) se refiere a la ceremonia de ablución que realizamos en manos y boca en la entrada de la mayoría de santuarios sintoístas y en algunos templos budistas, para despojarnos de toda maldad y contaminación. Coger el cazo con la mano derecha, coger agua y verterla sobre la mano izquierda dejándola caer fuera de la fuente, hacer el mismo procedimiento con la otra mano, luego se coge agua con la mano derecha de nuevo y se lleva a la boca, se enjuaga uno la boca y sin tragarla se escupe fuera de la fuente y después con el agua que queda se lava el cazo y tras ese proceso ya estaríamos purificados para entrar al santuario y nos acercaremos al altar situado en el santuario principal Go Honden para hacer la ofrenda (normalmente una moneda de 50 yenes) con todo el ritual, pequeña reverencia, 2 palmadas, una oración y pedir la ofrenda, lanzar la moneda, hacer una reverencia mas larga dando las gracias y hacer sonar el cascabel para reclamar la atención del Inari.
Después de pasar Senbon-Torii, encontrarás una segunda parte de toriis en la que se encuentran las linternas, o farolillos de piedra: Omokaru-Ishi (que significa “piedra pesada / ligera”). Aquellos que acuden al santuario a rendir respeto a Inari se situan ante ellos tratando de levantar el Omokaru-Ishi. Si el peso de la piedra es más ligero de lo esperado, se les concede su deseo. Si es más pesado, por desgracia, no se concederá pronto.

Omokaru-Ishi. ri
Y para los cinéfilos un dato curioso: este santuario es el que aparece en la película “Memorias de una Geisha”.
Japón en 10 días
Publicado el 19 agosto, 2017 Deja un comentario
Que decir sobre Japón que no se haya escrito en multitud de libros, guías, blogs … así que lo que voy a reflejar aquí son mis vivencias, mi experiencia y por supuesto, mis fotos. Esta entrada se va a dividir en 10 y lo voy a ir contando tal y como lo descubrí.
Primer día: Llegada a Osaka. Castillo de Osaka, Dotonbori, Umeda Sky Building
Segundo día: Nara, Templo Todaiji y Parque de los Ciervos. Santuario Shintoísta de Fushimi Inari
Quinto día: Tsumago, Magome, Takayama
Sexto día: Shiralkawago, Nagoya, Hakone
Séptimo día: Parque Nacional de Hakone, Tokio (Tokyo)
Octavo día: Tokio. Templo Asakusa Kannon, Barrio de Daiba, Bahía de Tokio, Barrio Akihabara
Noveno día: Parque Nacional de Nikko
Y por último recomendar visitar este país, su gente amabilísima, con una cultura de la que deberíamos aprender un poco, su respeto hacia los demás y su filosofía si no es bueno para ellos no es bueno para los demás, su empatía hacía sus semejantes les hace ponerse en el lugar de los demás y no desear el mal a nadie ya que no lo desean para si mismos. Sus ciudades, pueblos, aldeas, limpios a mas no poder, no se ve un papel en el suelo, se diría que puedes comer en él. En fin recomendable cien por cien.
Luna llena de julio: luna del ciervo, luna del trueno
Publicado el 10 julio, 2017 Deja un comentario
El 9 de julio a las 21.57 en Madrid salió la luna llena de julio o mas conocida como la luna del ciervo o la luna del trueno, esto es debido a que en el mes de julio le comienzan a crecer las nuevas astas a los machos y a que en julio las tormentas son mas frecuentes debido a las altas temperaturas.
No pasarán a la historia como unas de mis mejores fotografías, la neblina que sufrimos al anochecer hizo que no se puediera ver con claridad la salida de la luna y si un poco mejor según se fué elevando en el horizonte. Aquí os dejo una muestra con uno de los motivos mas fotografiados últimamente, las 4 Torres de Madrid antes de que se empiece a ver la 5, una de las últimas lunas llenas que saldrán entre ellas.
Rapaces nocturnas ibéricas: Autillo europeo (Otus scops) y Cárabo común (Strix aluco)
Publicado el 29 junio, 2017 2 comentarios
Aquí mismo en Campamento a unos cientos de metros de la parada de metro Colonia Jardín se encuentra el futuro corredor ecológico del Suroeste de Madrid, donde viven numerosas especies de rapaces nocturnas ibéricas, muchas de ellas protegidas por ley en lo que se conoce como el Entorno Meaques-Retamares. FONAMAD junto con los compañeros de 7Especies impartieron el pasado 9 de junio una jornada para observar y conocer de cerca estas bellas rapaces nocturnas.
De la mano de Juanfer Reboto tuvinos ocasión de ver en acción a dos bellos ejemplares, el autillo europeo (Otus scops) que pudinos ver volar y el cárabo común (Strix aluco). Éste no pudimos verlo en vuelo debido a su afición por subirse a los árboles y perderse en ellos.
El futuro corredor ecológico del Suroeste de Madrid, no solo es un paraje de gran belleza en el que habitan aves rapaces nocturnas, sino que es el único pasillo junto con el Monte del Pardo que queda sin urbanizar al cual podemos acceder desde el centro de Madrid hasta la misma Sierra de Guadarrama, por ese motivo es tan importante que este espacio se proteja por la riqueza de fauna y flora que alberga en todo su recorrido, en el cual también podemos encontrar humedales y lagunillas con gran variedad de fauna pues es sitio de paso de aves migratorias.
El Toboso y sus alrededores
Publicado el 21 junio, 2017 1 comentario
El Toboso, parada imprescindible en la Ruta de Don Quijote, municipio español en la provincia de Toledo que debe buena parte de su fama a la obra Cervantina Don Quijote de la Mancha. Todo en El Toboso recuerda a Alonso Quijano. De allí era la joven Aldonza Lorenzo, a quien Don Quijote, vino a llamar «Dulcinea del Toboso».
Llegué aquí casi sin querer, buscando un lugar donde pasar la noche de paso a la Fundación Astrohita donde iba a un evento sobre fotografía astronónica que resultó realmente fascinante.
El Toboso sorprende por la belleza de sus calles y plazas, con rincones llenos de encanto, con sus tradicionales edificios de mampostería y tapial y el blanco de sus muros en contraste con el azul con el que embellecen sus casas. Es curioso ir paseando por sus calles y leer trozos del Quijote en cualquier parte donde mires. Dentro de los monumentos de interés histórico, artístico cultural se encuenta la famosa Casa Museo de Dulcinea, la Iglesia de San Antonio Abad y el Convento de las Monjas Trinitarias entre otros.
Este artículo no estaría completo si no os recomiendo un sitio donde dormir en El Toboso. Hospedería Casa de la Torre, antigua casa-manchega con mas de dos siglos de antigüedad en la que se suceden los patios, salones … todo un homenaje a Don Quijote de la Mancha cuyas habitaciones temáticas y únicas están ambientadas entre los siglos XVII y XIX. De la mano de su dueña Isabel, recorrimos cada rincón de la casa y nos fué contando detalles de su historia, construcción, decoración e información sobre las diversas obras del Quijote que junto con grandes historiadores han llevado a cabo. Entre estas obras se encuentra el «Quijote manuscrito y políglota«. Dos tomos de la edición manuscrita del Quijote, realizada por los amigos del Hidalgo en todo el mundo. La edición reúne capítulos copiados en 45 lenguas y dialectos. O el «Quijote entre todos« cuya peculiaridad es que el primer volumen ha sido escrito e ilustrado por 108 Castellano-Manchegos, y el segundo volumen del libro reúne 150 firmas de otros tantos colaboradores de ámbito nacional.
Aunque cueste un poco salir de la Casa de la Torre, recomiento una vuelta por los alrededores de El Toboso, visitar el Humedal de Don Quijote en Pedro Muñoz, el Parque Eólico de Villacañas,
o los molinos de Consuegra, suelen ser buenas opciones para hacerse una idea de lo que promete esta provincia y su ruta de Don Quijote.
Refrescarse en Boca del Asno
Publicado el 18 junio, 2017 Deja un comentario
En mi anterior entrada «Paseando por Boca del Asno» hablé sobre la belleza de este lugar y lo ideal que es para pasar un día, hacer senderismo, solo, en pareja, en familia etc. y estar en contacto con la naturaleza.
Cuando estuve en invierno me cautivó y decidí volver para sofocar un poco los calores de este verano tan tempranero, así que aquí os dejo una muestra por si os sirve de refresco.
Y no todo es agua, a lo largo del camino que sale cruzando el puente a la izquierda, siguiendo el curso del río la vida inunda el bosque.
Valverde de los Arroyos, Chorreras de Despeñalagua
Publicado el 5 junio, 2017 2 comentarios
Valverde de los Arroyos se encuentra dentro de la ruta de Los Pueblos de Arquitectura Negra de Guadalajara en un precioso valle por el que discurre el arroyo de Las Chorreras. El pueblo en sí es precioso, no en vano está dentro de la ruta de los Pueblos mas bonitos de España y sobresale su plaza mayor, una de las mejor cuidadas de la comarca con una fuente en el centro y la Iglesia Parroquial del siglo XIX a un lado, a base de pizarra y madera. En su interior hay una cruz procesional del siglo XVI.
Atravesando la plaza Mayor y saliendo del pueblo se llega a un prado que hace de campo de futbol y desde allí sale un camino hacia las Cascada de Despeñalagua o Las Chorreras de Despeñalagua, esto es un gran despeñadero de agua con más de 120 metros de caída colgado entre las vertientes del Ocejón y el Pico Campachuelo que nacen en el cauce del arroyo de la Chorrera, afluente del río Sorbe.
El paseo transcurre por un camino en su mayoría llano, de dificultad baja aunque son 4 km no es pesado. Al no está señalizado nada mas que al inicio recomiento no perder de vista la cacera de canalización de agua para el riego que va a su lado para no desviarse y llegar sin contratiempo a la base de Las Chorreras de Despeñalagua.
Roblelacasa, Cascadas del Aljibe, Matallana
Publicado el 4 junio, 2017 Deja un comentario
Saliendo desde Roblelacasa parte un camino de dificultad media-alta que transcurre entre jaras y robledales y que nos lleva a las Cascadas del Aljibe y si quedan ganas a Matallana.
En Roblelacasa se puede dejar el coche al lado de la pequeña Iglesia que encotramos al llegar. Por un callejón que hace esquina con la calle de la Fuente salimos directamente a un prado y tomamos una senda que allí nace. A unos cien metros nos encontramos con una una valla metálica, que se puede franquear, y luego cerrar, al existir servidumbre de paso. Inmediatamente llegamos a una pista de tierra y siguiendo las balizas blancas y amarillas a un cartel que es el punto donde se produce una bifurcación hacia las Cascadas del Aljibe y Matallana.
Para ir a las cascadas se coge el camino que sale a la izquierda y a eso 1 km mas o menos empieza una bajada a la derecha que llega justo a las Cascadas del Aljibe. Estas cascadas se forman por el Arroyo del Soto cuando desemboca en el río Jarama. La vista desde este lado del arroyo es muy buena, pero hay un pequeño puente hecho con un par de troncos y madera, que aunque parezca endeble se puede cruzar y la vista desde el lado izquierdo es impresionante y si el tiempo lo permite un pequeño chapuzón no viene nada mal. Este lugar es ideal para hacer una alto en el camino antes de continuar hacia Matallana.
Después de habernos refrescado en las Cascadas del Aljibe volvemos al punto en que nos desviamos y tomamos el camino a la derecha hacia Matallana. Tras una buena bajada llegamos al Puente de Matallana. El puente nuevo está construído encima del antiguo que cruzaba el río y hacia la derecha como a unos 700 metros se encuentra Matallana, siempre siguiendo las marcas blancas y amarillas que lo señalizan.
Matallana es una aldea del antiguo Concejo de El Vado, hoy perteneciente al municipio de Campillo de Ranas y forma un ejemplo típico de la arquitectura negra de Guadalajara.
Históricamente hablando, Matallana es otra de esas localidades que se vió afectada por la construcción de la Presa el Vado y posteriormente fue expropiada junto con La Vereda y La Vihuela por el ICONA para su destrucción y posterior reforestación del territorio. Esta villa junto con las otras quedaron sin comunicación y sin servicios. Con el paso de los años diversos grupos se han asentado aquí intentando recuperarlas.
La ruta en total, sin incluir Matallana, son unos 7 km más o menos entre ida y vuelta, no presente gran dificultad si quitamos que a la vuelta hay que subir y no hay casi sombras por lo que resulta un poco más cansada. Si se añade el desvío a Matallana, sería de unos 8,5 km, más o menos. Mi recomendación es hacerla a primera hora de la mañana, en total no toma mas de 3-4 horas a un paso medio y llevar mucha agua, protección solar, bastón, gorra y muchas ganas de pasarlo bien.











