Tercer día: Kyoto, Sanjusangendo, Templo Kinkakuji (Pabellón Dorado), Castillo de Nijo, Santuario Shintoísta de Heian.

Kinkakuji o Templo Dorado

Kyoto (京都市 Kyōto-Shi)  significa «ciudad capital o ciudad imperial» ya que durante siglos fue el principal centro político, administrativo y religioso de Japón, un estatus que queda reflejado en la enorme cantidad de edificios notables que aún guardan sus calles. Además Kyoto fue la única gran ciudad japonesa que no sufrió bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial y por ello  preserva su espectacular centro histórico. Es la ciudad más tradicional de Japón con decenas de preciosos templos,  la mayoría de ellos Patrimonio de la Humanidad, de los que hablaré mas adelantepues voy a empezar el recorrido por el Kyoto urbano.
Una de las cosas que llama la atención es la Torre de Kyoto, una aguja de 130 metros desde la cual se puede disfrutar de una vista única de la capital. Eso sí, hay que llegar a primera hora pues las colas son interminables.

Ya que estamos aquí es imprescindible visitar la estación central de Kyoto de la compañía JR, una de las más grandes de Japón y uno de los centros neurálgicos de la ciudad. Se inauguró en 1997 para conmemorar el 1200 Aniversario de la fundación de la ciudad y desde un principio fue causa de polémica entre los habitantes de la ciudad, pues muchos de ellos la consideraban una aberración. El edificio tiene 70 metros de altura y 470 metros de largo, con un diseño bastante futurista.
Todo el complejo es obra del arquitecto Hiroshi Hara, contiene 15 vías para trenes convencionales y 4 para los trenes de alta velocidad Shinkansen (Tren bala)  también alberga los ferrocarriles de la línea privada Kintetsu, una de las líneas de metro de Kyoto, un hotel, numerosas tiendas y locales para comer o beber, diversos establecimientos tipo supermercado o grandes almacenes. Imprescindible subir sus inacabables escaleras mecánicas que compiten con otras en cemento diseñadas en grupos, con un total de 171 escalones y 15 plantas, con forma de anfiteatro griego y que acaban en un escenario en el que se desarrollan conciertos y varias actividades y tienen una bonita iluminación. En los últimos pisos es donde están los mejores restaurantes para tomar soba. Pero  son sus techos de acero y cristal, con formas sinuosas y onduladas volando de manera imposible sobre nosotros, lo que impresiona. Una vez subidas todas las escaleras la vista desde la terraza es espectacular. Por último, no olvidarnos de las galerías subterráneas Porta, que aunque no forman parte del edificio de la estación están justo delante de la salida y forman todo un centro comercial subterraneo. En esa misma plaza encontraremos  la estación de autobuses para movernos por toda la ciudad y una parada de taxis. Como dato interesante, en la plaza a eso de las 7 de la tarde hay un espectáculo de luz y sonido con las fuentes que merece la pena no perderse.

Antes de entrar en los diferentes templos y santuarios merece la pena un paseito por el barrio de Gion y el callejón Pontocho. Situado enfrente del Santuario Yasaka, el barrio de Gion es conocido por la multitud de casas de té y restaurantes frecuentados por las geishasmaikos  (aprendices de geishas).  Estas calles con casas que evocan la perfección de la arquitectura del antiguo Japón se repiten en  el estrecho callejón Pontocho donde muchas de las construcciones son aún de madera. Aquí también encontraremos casas de té, pequeños restaurantes y hasta algunos de los restaurantes más lujosos de la ciudad. Los restaurantes de mano izquierda en sentido bajada suelen tener una terraza que da al río Kamo, lo que los hace especialmente interesantes.

Sanjusangendo (三十三間堂) el templo de las 1001 estatuas de Avalokiteśvara, fue construido en 1164 por el emperador Go Shirakawa, en una época difícil de frecuentes inundaciones, huracanes y hambruna. El templo, por tanto, se halla dedicado a Kannon, la deidad budista de la misericordia. La leyenda dice que Kannon, que representa la compasión, posee 11 cabezas para poder escuchar los lamentos de la gente que sufre y 1000 brazos para poder ayudar a todos ellos.
Su salón principal o Hondo es la estructura de madera más larga de Japón, con sus 120m de largo y 16.5m de ancho, alberga 1.001 estatuas idénticas y alineadas de la diosa Kannon. Las estatuas de madera recubiertas de oro, son como un ejército de interminables brazos. Este universo budista está protegido por veintiocho deidades que le dan al lugar la armonía de la exactitud y de la inmutabilidad. Aparte de la diosa, hay estatuas de los 28 espíritus/deidades guardianes subordinados de Kannon, destacando las de Raijin (dios del rayo y el trueno) y Fujin (dios del viento). Estos dos, junto a la estatua grande de Kannon, son Tesoros Nacionales de Japón. En este templo, como en la mayoría, está prohibido fotografiar en el interior por lo que no dispongo de fotos propias del interior nada mas que las cogidas del folleto informativo y logicamente la calidad deja mucho que desear así que si estáis interesados podéis ver la galería de google.

El Kinkakuji (金閣寺), Pabellón Dorado, es uno de los templos mas bellos de Kyoto. Es un templo zen situado al norte de Kyoto que data del 1397 como una villa de descanso del shogun Ashikaga Yoshimitsu y su hijo que lo convirtió en un templo Zen. El templo es un edificio de tres plantas. La primera es de madera, pero las dos superiores son de pan de oro, dándole la característica coloración dorada y a eso debe su nombre. Es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1.994, y en su interior se guardan las reliquias de Buda. Precisamente el budismo japonés está muy presente en los mismos jardines del templo, ya que nos encontramos con un imponente estanque, el Espejo de Agua, lleno de islas, piedras y pinos que representan varios elementos del budismo, un autentico jardín japonés de impresionante belleza. Curiosamente, el pabellón está culminado por una figura china, el fenghuang o “Ave Fénix” china.

 

El Castillo de Nijo  o Nijo-jo (二条城) fue construido en 1603 como residencia del primer shogun del periodo Edo (1603-1867), Tokugawa Ieyasu y fue utilizado por la familia Tokugawa desde entonces. En 1867, cuando se abolió el shogunato y Japón se abrió al exterior, el castillo se utilizó brevemente como palacio imperial hasta que fue donado a la ciudad y abrió sus puertas al público. Es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1994. Y llegados aquí nos preguntaremos ¿qué es shogun?. Pues la persona que era designada por el emperador para gobernar Japón de forma totalitaria. Esto sucedió desde el año 1192 hasta 1876 que es cuando se prohibió la figura del shogun.
La entrada principal al castillo de Nijo es la impresionante puerta Karamon que nos llevará hasta la entrada del palacio Ninomaru (literalmente, segundo círculo de defensa), donde se encontraba la residencia y las oficinas del shogun durante sus visitas a Kyoto. El palacio consta de 6 edificios unidos entre si, que ha sido designado como tesoro nacional por ser el único ejemplo preservado de un complejo de palacios fortificados.  En su interior se hallan las salas de tatami con techos y paredes bellamente decoradas con mas de 3.600 pinturas murales, muchas de ellas de la era Kan’el, de la escuela Kano. Las puertas correderas son de papel blanco de arroz traslúcido, y los suelos de ruiseñor, que chirrían cuando uno pasa por encima y que servían en su momento como medida de seguridad ante visitantes no deseados. Daba igual lo sigiloso que se intentara ser, los suelos siempre hacían ruido alertando así a los habitantes del castillo.
En el recinto existen varios jardines, el Seiryu-en, mitad estilo japonés y  mitad occidental cubierto de cesped, pero para mi la obra maestra es el jardín Ninomaru, diseñado con estilo Shoin y con 3 islas flotantes la isla Horai (monte mágico de las mitologías china y japonesa) y en ambos lados las islas «tortuga» y «grulla»

El Santuario shintoísta de Heian (平安神宫 Heian-Jingu) se construyó en 1895 para conmemorar la creación de la ciudad de Heian -Kyō  (antiguo nombre Kyoto). En ese año se celebraba el 1.100 aniversario y se pretendía honrar en este santuario shintoísta a los emperadores Kanmu y Komei. Kanmu fue el que trasladó la capital nipona a Kyoto y Komei el último emperador en residir en Kyoto justo antes del Emperador Meiji que se llevó la capital a Tokyo.
La entrada principal es una estructura de dos pisos y 24 metros de tejados verdes sobre estructuras de madera pintadas de rojo. A continuación, encontramos una gran explanada de gravilla blanca que organiza los edificios simétricamente en el interior del templo. Esta simetría es recalcada por las fuentes apostadas a ambos lados de la misma que se utilizan para el temizu o ceremonia de purificación.
A continuación, dos torres de estilo chino representan los protectores de la antigua geomancia oriental: el Tigre Blanco (Byakko-ro) al este y el Dragón Azul (Soryu-ro) al oeste. Ambas estructuras gemelas constan de dos pisos. En el piso inferior se realizan funciones religiosas mientras que el superior, compuesto de tres cuerpos, es básicamente ornamental.

Salón de los Espirítus (Honden) es donde reposan los espíritus de los Emperadores Kammu y Komei (padre del emperador Meiji y el último emperador que residió en Kyoto). A diferencia de otros elementos del complejo, el Honden no está pintado, mostrando su estructura de madera de ciprés de 8 por 8.5 metros.
Mención especial merece el jardín del Heian  realizado por el diseñador paisajista Jihei Ogawa, uno de los más famosos al final del siglo XIX, quien desarrolló una secuencia de jardines que conducen al visitante desde una experiencia íntima, aislada del mundo exterior, a una escala mayor donde las fiestas y banquetes eran frecuentes y en la que la arquitectura aparece como un elemento decorativo en la composición paisajista. Utilizando distintas especies, algunas traídas de Europa, Ogawa le otorgó a los jardines un interés visual durante las cuatro estaciones. Se organizan en torno a cuatro estanques: este, oeste, sur y centro, cada uno más grande que el otro y con un significado específico.

 

 

 

 

Segundo día: Nara, Templo Todaiji y Parque de los Ciervos. Santuario Shintoísta de Fushimi Inari

Puerta Nandai-mon

Nara (奈良市 Nara-shi) antigua capital de Japón durante la corte Yamato, entre los años 710 y 784, es conocida por sus grandes templos y sobre todo por el templo Todaiji y por el Parque de Nara más conocido como «El Parque de los Ciervos» por vivir en él mas de 1.200 ciervos «shika » en libertad.

Templo Todaiji

El templo Todaiji (東大寺) fue construido el año 745 por orden del emperador Shomu para proteger la ciudad de las terribles epidemias que periódicamente afectaban la ciudad.  Es famoso por la estatua del Gran Buda y por la gran puerta Nandai-mon (南大門) una gran puerta de madera de 20 metros custodiada por dos enormes estatuas de mirada feroz, los Reyes Guardianes Nio que representan el principio y el final y han sido designadas, junto con la puerta, que data de 1199, como tesoros nacionales y patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

En el edificio principal se encuentra el salón Daibutsuden o salón del Gran Buda, salón principal del templo Todaiji. El salón Daibutsuden es el edificio de madera más grande del mundo, a pesar de que lo que vemos ahora es una reconstrucción un 33% más pequeña que el edificio original… ya que ha sido reconstruído varias veces por los incendios provocados en la guerra.

Templo Todaiji , salón Daibutsuden

Templo Todaiji , salón Daibutsuden

En el interior del salón principal encontramos la estatua de bronce del Gran Buda de Nara. El Daibutsu o Gran Buda de Nara es una estatua gigante de un Buda sentado de mas de 16 metros de altura y casi 500 toneladas de peso y según la doctrina Kegon es el Buda cósmico al que se le atribuye la creación de todos los mundos y sus respectivos budas. Sus manos expresan el mensaje “nada que temer” y “bienvenidos». Alrededor de la cabeza del Daibutsu hay una serie de budas más pequeños que representan cada una de sus 16 manifestaciones, y están colocados de forma que desde el suelo parezca que tienen el mismo tamaño. Está flanqueado a ambos lados por dos Bodhisattvas de madera recubiertos de oro, uno de los cuales es el de la memoria y la sabiduría y al que los estudiantes rezan con fervor. Un poco mas allá nos encontramos a dos terroríficos guerreros de madera que son los guardianes protectores de Buda, el Komokuten o Señor de la Visión Ilimitada, y el Tamonten o Señor que Todo lo Oye. Como dato curioso detrás de Buda hay una columna con un agujero del tamaño del orificio de la nariz del Gran Buda y cuenta la leyenda que si puedes pasar por él conseguirás la iluminación en la próxima vida, por lo que es típico que dado el tamaño que tiene los padres animen a sus hijos a pasar por el agujero.

El parque de Nara (奈良公園)  es el hogar de unos 1.200 ciervos shika que viven y conviven en total libertad con los turistas,  no son peligrosos, aunque si creen que llevas comida en alguna bolsa, no dudarán en morder. Lo más típico es comprar senbei que son unas galletas de arroz a los vendedores que nos encontraremos por todos lados y dárselas de comer a los ciervos. Ojo no son perros hay que dárselas con cuidado pues se pueden poner ansiosos y morder. Los ciervos son sagrados ya que, según cuenta una leyenda local, Takemikazuchi-no-mikoto, uno de los cuatro dioses de Kasuga Taisha, apareció montado en un ciervo blanco sobre el monte Mikasa-yama y por esa razon son considerados mensajeros de los dioses según el  sintoísmo y  están protegidos.

El Santuario Fushimi Inari de Kyoto (伏見稲荷大社, Fushimi Inari Taisha) fundado en el año 711 es uno de los santuarios shintoísta más importantes de Japón, famoso por tener un recorrido de miles de puertas torii puestos uno detrás de otro.
Está dedicado a Inari,  Dios shintoísta del arroz y el patrón de los comerciantes ya que en la antigüedad se asociaba tener una buena cosecha de arroz con tener prosperidad en los negocios, los miles de torii que encontramos uno detrás de otro, por sus mas o menos 4 kilómetros de caminos han sido donados por comerciantes que ponen sus nombres o los de sus negocios en los torii para que el dios Inari les sea propicio. El zorro o kitsune es una de las figuras prominentes porque es el mensajero del dios Inari y por eso se pueden ver tantas estatuas de ellos por el camino. A menudo suelen tener una llave en la boca, que representa la del lugar donde se guarda el arroz y por tanto, la riqueza.

Temizu (手水) se refiere a la ceremonia de ablución que realizamos en manos y boca en la entrada de la mayoría de santuarios sintoístas y en algunos templos budistas, para despojarnos de toda maldad y contaminación.  Coger el cazo con la mano derecha, coger agua y verterla sobre la mano izquierda dejándola caer fuera de la fuente, hacer el mismo procedimiento con la otra mano, luego se coge agua con la mano derecha de nuevo y se lleva a la boca, se enjuaga uno la boca y sin tragarla se escupe fuera de la fuente y después con el agua que queda se lava el cazo y tras ese proceso ya estaríamos purificados para entrar al santuario y nos acercaremos al altar situado en el santuario principal  Go Honden para hacer la ofrenda (normalmente una moneda de 50 yenes) con todo el ritual, pequeña reverencia, 2 palmadas, una oración y pedir la ofrenda, lanzar la moneda, hacer una reverencia mas larga dando las gracias y hacer sonar el cascabel para reclamar la atención del Inari.

Después de pasar Senbon-Torii, encontrarás una segunda parte de toriis en la que se encuentran las linternas, o farolillos de piedra: Omokaru-Ishi (que significa “piedra pesada / ligera”). Aquellos que acuden al santuario a rendir respeto a Inari se situan ante ellos tratando de levantar el Omokaru-Ishi. Si el peso de la piedra es más ligero de lo esperado, se les concede su deseo. Si es más pesado, por desgracia, no se concederá pronto.

Omokaru-Ishi. ri

Omokaru-Ishi. ri

 

Y para los cinéfilos un dato curioso: este santuario es el que aparece en la película Memorias de una Geisha.

 

Japón en 10 días

Que decir sobre Japón que no se haya escrito en multitud de libros, guías, blogs … así que lo que voy a reflejar aquí son mis vivencias, mi experiencia y por supuesto, mis fotos. Esta entrada se va a dividir en 10 y lo voy a ir contando tal y como lo descubrí.

Primer día: Llegada a Osaka. Castillo de Osaka, Dotonbori, Umeda Sky Building

Segundo día: Nara, Templo Todaiji y Parque de los Ciervos. Santuario Shintoísta de Fushimi Inari

Tercer día: Kyoto, Sanjusangendo, Templo Kinkakuji (Pabellón Dorado), Castillo de Nijo, Santuario Shintoísta de Heian

Cuarto día: Saga-Arashiyama, Bosque de Bambú, Templo de Jojakko-ji, Templo de Tenru-ji, bajada río Hozu

Quinto día: Tsumago, Magome, Takayama

Sexto día: Shiralkawago, Nagoya, Hakone

Séptimo día: Parque Nacional de Hakone, Tokio (Tokyo)

Octavo día: Tokio. Templo Asakusa Kannon, Barrio de Daiba, Bahía de Tokio, Barrio Akihabara

Noveno día:  Parque Nacional de Nikko

Décimo día: Tokio

Y por último recomendar visitar este país, su gente amabilísima, con una cultura de la que deberíamos aprender un poco, su respeto hacia los demás y su filosofía si no es bueno para ellos no es bueno para los demás, su empatía hacía sus semejantes les hace ponerse en el lugar de los demás y no desear el mal a nadie ya que no lo desean para si mismos.  Sus ciudades, pueblos, aldeas, limpios a mas no poder, no se ve un papel en el suelo, se diría que puedes comer en él. En fin recomendable cien por cien.

 

Primer día: LLegada a Osaka. Castillo de Osaka, Dotonbori, Umeda Sky Building

Osaka (大阪市, ‘Ōsaka-shi), tercera mayor ciudad de Japón con una población de 2,7 millones de habitantes se encuentra ubicada en la isla principal de Honshu (本州, Honshū), en la desembocadura del Río Yodo en la Bahía de Osaka. Nada mejor que empezar a conocer Japón llegando a Osaka, su aeropuerto obra de Renzo Piano, construido sobre una plataforma que emerge de las aguas de la bahía de la ciudad: una verdadera isla artificial que ha pasado a formar parte de la geografía japones te da la bienvenida a las maravillas que vamos a encontrar de camino.
Osaka se encuentra dividida en secciones Norte (北, kita) y Sur (南, minami). El área comercial del distrito de Umeda (梅田) se encuentra ubicado en el norte, mientras que el área de entretenimientos de los alrededores del Puente Dotonbori (道頓堀橋, dōtonboribashi) a Namba, al sur de la ciudad. El sur también aloja los centros comerciales de Shinsaibashi y Tenjinbashi.
La impresión nada mas llegar es que todo es caótico, los cables y los trasformadores de luz son parte de su arquitectura, ya que transcurren por la superficie y conviven con las tiendas y los rascacielos sobre todo en las grandes ciudades como Osaka. Para tomar contacto con la ciudad nada mejor que un paseo por la orilla del Rio Yodo hacia el Castillo de Osaka. A través todo el paseo lo que mas llama la atención es la cantidad de puentes que cruzan el río y el ruido que hacen las chicharras (semi) que empiezan a cantar desde el amanecer, que suele ser hacia las 5 de la mañana y no paran en todo el día. El canto de las «semi» puede llegar a ser ensordecedor. Y lo segundo el grado de humedad tan grande que hay (alrededor del 80% con una temperatura de 32º) hace que la gente pasee con una toalla al cuello para irse secando el sudor todo el rato y con una botella de agua en la mano para evitar la deshidratación. En los monumentos y edificios mas importantes tienen vaporizadores para poder combatir dicha humedad.
La primera parada la hicimos en el Castillo de Osaka (大坂城・大阪城, ‘Ōsaka-jō’) situado en el Parque del castillo (Osaka-jo Kōen) construido a finales del siglo XVI por Toyotomi Hideyoshi, el señor de la guerra que mantuvo al país bajo su yugo. Quemado y reconstruido en múltiples ocasiones, este castillo se levanta en el centro de un gran parque de 6 hectáreas, lugar que los habitantes de la ciudad eligen para pasear sobre todo en primavera, la estación de los cerezos en flor. Los jardines cuentan con unas 600 especies de árboles de cerezos y unas 95 especies distintas de flores de albaricoque. Aunque es maravilloso durante todo el año, es durante la primavera o hanami cuando tiene la mejor vista, ya que es el momento de la floración de los cerezos (sakura).  Es uno de los castillos más famosos del país y desempeñó un papel importante en la unificación de Japón durante el periodo Azuchi-Momoyama del siglo XVI. También es el único monumento de estas características que existe en Osaka. Dentro del castillo hay un museo que documenta la vida de Toyotomi Hideyoshi y la historia del castillo. Se compone de 8 plantas a las que se accede hasta la 5 por ascensor y luego se sube por escaleras hasta la 8 donde hay un bonito mirador.
Umeda Sky Building es un edificio espectacular  diseñado por el laureado arquitecto Hiroshi Hara en el distrito de Kita de Osaka, cerca de las estaciones de Osaka y Umeda. Es también conocido como la «Nueva ciudad de Umeda«. El edificio de 173 metros de altura consta de dos torres principales que están conectadas entre sí por el «Observatorio del jardín flotante» en el piso 39 que ofrece una espectacular vista de la ciudad y un increíble atardecer. Las torres se comunican por medio de puentes, pasarelas eléctricas y ascensores panorámicos. Como dato curioso decir que en un principio el Umeda Sky Building no tenía jardines y la gente cuando subía al observatorio del jardín flotante se quejaba pues tal jardín no existía y por ello desde hace relativamente poco tiempo existen jardines en su entrada. El observatorio del jardín flotante debe su nombre a los edificios que se ven desde allí que parecen árboles de la ciudad.
Habría que destacar entre la espectacular arquitectura de Osaka el  Gate Tower. Se trata de un edificio atravesado por una de las ramificaciones de la carretera del Hanshin Expressway (un conjunto de autopistas que une Kobe con Kyoto) y que responde al apodo de “colmena”, en referencia a su apariencia de “lugar lleno de vida o bullicioso”.
Se ubica en el barrio de Fukushima, ligeramente al oeste de la zona de Umeda.
Detalle de Osaka y la Gate Tower

Detalle de Osaka y la Gate Tower

Y no podíamos pasar un par de días en Osaka sin irnos de compras por el barrio de Namba al sur de la ciudad hacia su centro comercial Dotonbori aunque a menudo con este nombre se refiere a todo el área alrededor del canal y su famoso Puente de Dotonbori, también llamado el corredor de Glico que se ha convertido en un famoso punto de encuentro  una de las zonas más populares de Osaka, famosa con sus tiendas y restaurantes con llamativos carteles compitiendo entre si en tamaño y complejidad.
Shinsaibashi se encuentra justo al norte del canal Dotonbori y se articula en torno a Mido-suji boulevard (Mido-suji dori), una gran avenida arbolada que conecta la zona sur de la ciudad (Namba) con la zona norte (Umeda).
Es el centro absoluto para las compras en Osaka, en este área se encuentran de hecho muchos grandes almacenes (Parco, Loft, Tokyu Hands), tiendas de marcas internacionales sino también cientos de pequeñas tiendas.
Al este de Mido-suji dori se articula la zona de Shinsaibashi real. El eje de la zona es una larga galería comercial cubierta y paralela a Mido-suji dori, Shinsaibashi-suji, sobre la que se dice que tiene una historia de al menos 350 años.
Un detalle es el famoso Maneki-neko (招き猫?), también conocido como «gato de la suerte» o «gato de la fortuna», es una popular escultura japonesa, la cual se dice que trae buena suerte a su dueño y se suele encontrar en la entrada de los restaurantes y tiendas.
Y como no todo es cultura y turismo para no perder mucho el tiempo y empezar a tomar el pulso a la comida japonesa no podéis iros de Osaka sin probar los takoyaki, unas deliciosas bolas rellenas de pulpo que se venden y se elaboran en pequeños puestos en la calle, aunque quizás lo más conocido sean los okonomiyaki al estilo de Osaka. Se trata de una especie de pizzas o tortillas en los que se ponen ingredientes al gusto, usualmente cerdo y bacón con verduras o su popular soba, fideo hecho de trigo sarraceno que toman de todas formas, con caldo, con salsa de soja, en seco con verduras, incluso solos.
Osaka, como todo Japón es una ciudad muy segura y tranquila y bastante fácil de recorrer en metro, o tren La  red de metro está compuesta por ocho líneas urbanas más un tranvía (New Tram Line), pero también podemos utilizar numerosas líneas de autobús, y los ferrocarriles de seis compañías distintas y hay diferentes abonos o tarjetas de un solo día a precios bastante razonables que se suelen poder comprar en la recepción de los hoteles.

Luna llena de julio: luna del ciervo, luna del trueno

Saliendo de la última Torre

El 9 de julio a las 21.57 en Madrid salió la luna llena de julio o mas conocida como  la luna del ciervo o la luna del trueno, esto es debido a que en el mes de julio le comienzan a crecer las nuevas astas a los machos y a que en julio las tormentas son mas frecuentes debido a las altas temperaturas.

No pasarán a la historia como unas de mis mejores fotografías, la neblina que sufrimos al anochecer hizo que no se puediera ver con claridad la salida de la luna y si un poco mejor según se fué elevando en el horizonte. Aquí os dejo una muestra con uno de los motivos mas fotografiados últimamente, las 4 Torres de Madrid antes de que se empiece a ver la 5, una de las últimas lunas llenas que saldrán entre ellas.

 

Rapaces nocturnas ibéricas: Autillo europeo (Otus scops) y Cárabo común (Strix aluco)

En su habitat

Aquí mismo en Campamento a unos cientos de metros de la parada de metro  Colonia Jardín se encuentra el futuro corredor ecológico del Suroeste de Madrid, donde viven numerosas especies de rapaces nocturnas ibéricas, muchas de ellas protegidas por ley en lo que se conoce como el Entorno Meaques-Retamares. FONAMAD junto con los compañeros de 7Especies impartieron el pasado 9 de junio una jornada para observar y conocer de cerca estas bellas rapaces nocturnas.

De la mano de Juanfer Reboto tuvinos ocasión de ver en acción a dos bellos ejemplares, el autillo europeo (Otus scops) que pudinos ver volar y el cárabo común (Strix aluco). Éste no pudimos verlo en vuelo debido a su afición por subirse a los árboles y perderse en ellos.

El futuro corredor ecológico del Suroeste de Madrid, no solo es un paraje de gran belleza en el que habitan aves rapaces nocturnas, sino que es el único pasillo junto con el Monte del Pardo que queda sin urbanizar al cual podemos acceder desde el centro de Madrid hasta la misma Sierra de Guadarrama, por ese motivo es tan importante que este espacio se proteja por la riqueza de fauna y flora que alberga en todo su recorrido, en el cual también podemos encontrar humedales y lagunillas con gran variedad de fauna pues es sitio de paso de aves migratorias.

 

El Toboso y sus alrededores

El Toboso, parada imprescindible en la Ruta de Don Quijote, municipio español en la provincia de Toledo que debe buena parte de su fama a la obra Cervantina Don Quijote de la Mancha. Todo en El Toboso recuerda a Alonso Quijano. De allí era la joven Aldonza Lorenzo, a quien Don Quijote, vino a llamar «Dulcinea del Toboso».

Llegué aquí casi sin querer, buscando un lugar donde pasar la noche de paso a la Fundación Astrohita donde iba a un evento sobre fotografía astronónica que resultó realmente fascinante.

El Toboso sorprende por la belleza de sus calles y plazas, con rincones llenos de encanto, con sus tradicionales edificios de mampostería y tapial y el blanco de sus muros en contraste con el azul con el que embellecen sus casas. Es curioso ir paseando por sus calles y leer trozos del Quijote en cualquier parte donde mires. Dentro de los monumentos de interés histórico, artístico cultural se encuenta la famosa Casa Museo de Dulcinea, la Iglesia de San Antonio Abad y el Convento de las Monjas Trinitarias entre otros.

Este artículo no estaría completo si no os recomiendo un sitio donde dormir en El Toboso.  Hospedería Casa de la Torre, antigua casa-manchega con mas de dos siglos de antigüedad en la que se suceden los patios, salones … todo un homenaje a Don Quijote de la Mancha cuyas habitaciones temáticas y únicas están ambientadas entre los siglos XVII y XIX. De la mano de su dueña Isabel, recorrimos cada rincón de la casa y nos fué contando detalles de su historia, construcción, decoración e información sobre las diversas obras del Quijote que junto con grandes historiadores han llevado a cabo. Entre estas obras se encuentra el «Quijote manuscrito y políglota«. Dos tomos de la edición manuscrita del Quijote, realizada por los amigos del Hidalgo en todo el mundo. La edición reúne capítulos copiados en 45 lenguas y dialectos. O el «Quijote entre todos« cuya peculiaridad es que el primer volumen ha sido escrito e ilustrado por 108 Castellano-Manchegos, y el segundo volumen del libro reúne 150 firmas de otros tantos colaboradores de ámbito nacional.

Aunque cueste un poco salir de la Casa de la Torre, recomiento una vuelta por los alrededores de El Toboso, visitar el Humedal de Don Quijote en Pedro Muñoz,  el Parque Eólico de Villacañas,

o los molinos de Consuegra, suelen ser buenas opciones para hacerse una idea de lo que promete esta provincia y su ruta de Don Quijote.

 

 

Refrescarse en Boca del Asno

En mi anterior entrada «Paseando por Boca del Asno» hablé sobre la belleza de este lugar y lo ideal que es para pasar un día, hacer senderismo, solo, en pareja, en familia etc. y estar en contacto con la naturaleza.

Cuando estuve en invierno me cautivó y decidí volver para sofocar un poco los calores de este verano tan tempranero, así que aquí os dejo una muestra por si os sirve de refresco.

Y no todo es agua, a lo largo del camino que sale cruzando el puente a la izquierda, siguiendo el curso del río la vida inunda el bosque.

Valverde de los Arroyos, Chorreras de Despeñalagua

Valverde de los Arroyos  se encuentra dentro de la ruta de Los Pueblos de Arquitectura Negra de Guadalajara en un precioso valle por el que discurre el arroyo de Las Chorreras. El pueblo en sí es precioso, no en vano está dentro de la ruta de  los Pueblos mas bonitos de España y sobresale su plaza mayor, una de las mejor cuidadas de la comarca con una fuente en el centro y la Iglesia Parroquial del siglo XIX a un lado, a base de pizarra y madera. En su interior hay una cruz procesional del siglo XVI.

Atravesando la plaza Mayor y saliendo del pueblo se llega a un prado que hace de campo de futbol y desde allí sale un camino hacia las Cascada de Despeñalagua o Las Chorreras de Despeñalagua, esto es un gran despeñadero de agua con más de 120 metros de caída colgado entre las vertientes del Ocejón y el Pico Campachuelo que nacen en el cauce del arroyo de la Chorrera, afluente del río Sorbe.

El paseo transcurre por un camino en su mayoría llano, de dificultad baja aunque son 4 km no es pesado. Al no está señalizado nada mas que al inicio recomiento  no perder de vista la cacera de canalización de agua para el riego que va a su lado para no desviarse y llegar sin contratiempo a la base de Las Chorreras de Despeñalagua.

Roblelacasa, Cascadas del Aljibe, Matallana

Saliendo desde Roblelacasa parte un camino de dificultad media-alta que transcurre entre jaras y robledales y que nos lleva a las Cascadas del Aljibe y si quedan ganas a Matallana.

En  Roblelacasa se puede dejar el coche al lado de la pequeña Iglesia que encotramos al llegar. Por un callejón que hace esquina con la calle de la Fuente salimos directamente a un prado y tomamos una senda que allí nace. A unos cien metros nos encontramos con una una valla metálica, que se puede franquear, y luego cerrar, al existir servidumbre de paso. Inmediatamente llegamos a una pista de tierra y siguiendo las balizas blancas y amarillas a un cartel que es el punto donde se produce una bifurcación hacia las Cascadas del Aljibe y Matallana.

 

Para ir a las cascadas se coge el camino que sale a la izquierda y a eso 1 km mas o menos empieza una bajada a la derecha que llega justo a las Cascadas del Aljibe. Estas cascadas se forman por el Arroyo del Soto cuando desemboca en el río Jarama. La vista desde este lado del arroyo es muy buena, pero hay un pequeño puente hecho con un par de troncos y madera, que aunque parezca endeble se puede cruzar y la vista desde el lado izquierdo es impresionante y si el tiempo lo permite un pequeño chapuzón no viene nada mal. Este lugar es ideal para hacer una alto en el camino antes de continuar hacia Matallana.

Después de habernos refrescado en las Cascadas del Aljibe volvemos al punto en que nos desviamos y tomamos el camino a la derecha hacia Matallana. Tras una buena bajada llegamos al Puente de Matallana. El puente nuevo está construído encima del antiguo que cruzaba el río y hacia la derecha como a unos 700 metros se encuentra Matallana, siempre siguiendo las marcas blancas y amarillas que lo señalizan.

Matallana es una aldea del antiguo Concejo de El Vado, hoy perteneciente al municipio de Campillo de Ranas y forma un ejemplo típico de la arquitectura negra de Guadalajara.

 Históricamente hablando, Matallana es otra de esas localidades que se vió afectada por la construcción de la Presa el Vado y posteriormente fue expropiada junto con La Vereda y La Vihuela por el ICONA para su destrucción y posterior reforestación del territorio. Esta villa junto con las otras quedaron sin comunicación y  sin servicios. Con el paso de los años diversos grupos se han asentado aquí intentando recuperarlas.

La ruta en total, sin incluir Matallana, son unos 7 km más o menos entre ida y vuelta, no presente gran dificultad si quitamos que a la vuelta hay que subir y no hay casi sombras por lo que resulta un poco más cansada. Si se añade el desvío a Matallana, sería de unos 8,5 km, más o menos. Mi recomendación es hacerla a primera hora de la mañana, en total no toma mas de 3-4 horas a un paso medio y llevar mucha agua, protección solar, bastón, gorra y muchas ganas de pasarlo bien.