Fuegos artificiales
Publicado el 22 septiembre, 2017 Deja un comentario
Durante los últimos años he ido persiguiendo los fuegos artificiales allá donde voy, pero hasta el 2016 no he tenido la técnica para conseguir algo medianamente presentable, así que os voy a ir dejando entradas de los mas bonitos.
Fuegos artificiales Las Rozas 2019
Fuegos artificiales Boadilla del Monte 2019
Fuegos artificiales Majadahonda 2019
Fuegos artificiales Majadahonda 2017
Publicado el 18 septiembre, 2017 1 comentario
Las fiestas del Santísimo Cristo de los Remedios en Majadahonda todos los años cierra con un gran castillo de fuegos artificiales y este año no podía ser menos. Aquí os dejo una muestra.
Quinto día: Tsumago, Magome, Takayama
Publicado el 17 septiembre, 2017 4 comentarios
Dejamos las grandes ciudades y templos para adentrarnos en el Japón más profundo para hacer una inmersión en su cultura haciendo la antigua ruta Nakasendo (中山道) que conectaba Edo (actual Tokio) con la ciudad de Kioto pasando por el valle de Kiso. Esta ruta formaba parte de las Gokaidō, o cinco rutas que partían desde Edo. Los pueblos de Tsumago y Magome son dos antiguos shukuba (宿場) o estaciones de descanso de la ruta Nakasendo. Magome era la estación número 41 y Tsumago la número 42 de las 69 estaciones de descanso que había en la ruta Nakasendo, también llamada en el pasado Kiso-kaidō o carretera Kiso, al encontrarse en plena región de Kiso.
Empezamos la aventura en la estación central de Kyoto para coger el famoso «tren bala«, que nos llevará a Nagoya y de ahí, en autobús, para llegar en primer lugar a Tsumago (妻籠宿), una aldea totalmente turística que se ha mantenido como era antaño. La calle principal Terashita está llena de tienda artesanales, restaurantes y alojamientos. Pasear entre sus calles y tiendas es todo una experiencia. Cada rincón es una curiosidad, en cada esquina que doblabas descubres un nuevo contraste de colores. Las vistas desde las colinas de los alrededores de la localidad, con los alpes japoneses al fondo, una verdadera maravilla. Aparte aquí nos encontramos con la casa antigua del jefe del pueblo que es una ex hospedería Samurai, la casa Waki Honjin Okuya. Realmente merece la pena verla, fué restaurada en 1877 y te cuenta como vivían los samurais.
De allí nos fuimos hacia Magome. Como estación era una de las más prósperas y cosmopolita, con una buena economía. Sin embargo, cayó en el olvido y la decadencia al construirse la línea principal Chūō para trenes, que no pasaba por Magome y quedó abandonada. En las últimas décadas se ha restaurado su aspecto para hacerlo como en el periodo Edo, dejando la calle principal que lo cruza pavimentada con piedras. Magome es una calle con mucha pendiente, a ambos lados hay tiendas artesanales donde comprar artesanía de bambú y el típico dulce japonés «dulce de castaña- Kuri-kinton», además de comer las Oyaki o empanada japonesa y el senbei-galleta de arroz.
Después de tomar un ligero refrigerio seguimos camino hacia Takayama (高山市 Takayama-shi). Ubicada entre montañas, conocidas como los Alpes japoneses, en la prefectura de Gifu, es agriculturalmente pobre. Durante el siglo VIII, al no poder contribuir con el arroz necesario para el pago de impuestos, Takayama los cubría con carpinteros, que eran altamente experimentados ya que la región es rica en madera. Entre 1682 y 1868, Takayama fue considerada la fuente oficial de madera, carpinteros y ebanistas para el shogunato. Takayama recibió el grado de ciudad en 1936. Actualmente es un popular centro turístico debido a que conserva varios edificios antiguos, y en las afueras se construyó la «aldea típica de Hida», donde se han reproducido edificios de las aldeas montañosas del valle de Shirakawa. Las tres calles principales del casco viejo de Takayama llamado San-machi Suji son estrechas y están llenas de tiendas de productos tradicionales, talleres de artesanía, tabernas y cervecerías (indicadas por una bola de agujas de cedro colgando en el exterior) y las mejores destilerías de sake.
Japón, al estar localizado sobre una zona volcánica, posee numerosos lugares de aguas termales u onsen (温泉) a lo largo de todo el país. Se trata de piscinas termales naturales de agua (sobre los 40 grados), de origen natural que suelen contener diferentes minerales y tienen propiedades beneficiosas para la piel y el cuerpo. Además de ser muy relajantes. Tsumago fue nuestra primera experiencia en un onsen y recomiendo no tener verguenza y disfrutarlo siguiendo todo el ritual.
Takayama es mucho mas que la zona del casco viejo, pero nosotros debido a nuestro poco tiempo no pudimos hacer mucho mas así que recomiendo, si puede ser quedarse un día mas y descubrirla poco a poco.
En la ciudad
Publicado el 12 septiembre, 2017 Deja un comentario
En mayo del 2017 con el grupo enfoque XV preparamos una exposición diferente, esta vez no tocaba nada de naturaleza, nos centramos en lo urbano, paisaje urbano, street photography a la que titulamos «En la ciudad».
Fotos montadas a sangre en marco negro de 50x70cm las dos primeras y las tres restantes en 50x40cm.
Precio: 70x50cm … 100,-euros
50x40cm … 70,-euros
Buscando el color
Publicado el 12 septiembre, 2017 Deja un comentario
Primera exposición de fotografía realizada en la Casa de la Cultura «Carmen Conde» de Majadahonda en diciembre del 2016 y muy importante para mi ya que fué aquí donde me convertí en el fotógrafo que soy de la mano del prestigioso fotógrafo Angel Baltanás.
Obras montadas en marco negro de 50x60cm y paspartu blanco las 3 primeras y negro las dos últimas.
Precio de cada una: 100,-euros
Primer posado de Guillermo
Publicado el 4 septiembre, 2017 Deja un comentario
El pasado mes de julio, en una tarde de juegos, pudimos fotografiar a Guillermo de tan solo seis meses pasándoselo en grande, uno mas entre sus muñecos.
Este es el resultado.
Segundo día: Nara, Templo Todaiji y Parque de los Ciervos. Santuario Shintoísta de Fushimi Inari
Publicado el 25 agosto, 2017 11 comentarios
Nara (奈良市 Nara-shi) antigua capital de Japón durante la corte Yamato, entre los años 710 y 784, es conocida por sus grandes templos y sobre todo por el templo Todaiji y por el Parque de Nara más conocido como «El Parque de los Ciervos» por vivir en él mas de 1.200 ciervos «shika » en libertad.

El templo Todaiji (東大寺) fue construido el año 745 por orden del emperador Shomu para proteger la ciudad de las terribles epidemias que periódicamente afectaban la ciudad. Es famoso por la estatua del Gran Buda y por la gran puerta Nandai-mon (南大門) una gran puerta de madera de 20 metros custodiada por dos enormes estatuas de mirada feroz, los Reyes Guardianes Nio que representan el principio y el final y han sido designadas, junto con la puerta, que data de 1199, como tesoros nacionales y patrimonio de la humanidad por la UNESCO.
En el edificio principal se encuentra el salón Daibutsuden o salón del Gran Buda, salón principal del templo Todaiji. El salón Daibutsuden es el edificio de madera más grande del mundo, a pesar de que lo que vemos ahora es una reconstrucción un 33% más pequeña que el edificio original… ya que ha sido reconstruído varias veces por los incendios provocados en la guerra.

Templo Todaiji , salón Daibutsuden
En el interior del salón principal encontramos la estatua de bronce del Gran Buda de Nara. El Daibutsu o Gran Buda de Nara es una estatua gigante de un Buda sentado de mas de 16 metros de altura y casi 500 toneladas de peso y según la doctrina Kegon es el Buda cósmico al que se le atribuye la creación de todos los mundos y sus respectivos budas. Sus manos expresan el mensaje “nada que temer” y “bienvenidos». Alrededor de la cabeza del Daibutsu hay una serie de budas más pequeños que representan cada una de sus 16 manifestaciones, y están colocados de forma que desde el suelo parezca que tienen el mismo tamaño. Está flanqueado a ambos lados por dos Bodhisattvas de madera recubiertos de oro, uno de los cuales es el de la memoria y la sabiduría y al que los estudiantes rezan con fervor. Un poco mas allá nos encontramos a dos terroríficos guerreros de madera que son los guardianes protectores de Buda, el Komokuten o Señor de la Visión Ilimitada, y el Tamonten o Señor que Todo lo Oye. Como dato curioso detrás de Buda hay una columna con un agujero del tamaño del orificio de la nariz del Gran Buda y cuenta la leyenda que si puedes pasar por él conseguirás la iluminación en la próxima vida, por lo que es típico que dado el tamaño que tiene los padres animen a sus hijos a pasar por el agujero.
El parque de Nara (奈良公園) es el hogar de unos 1.200 ciervos shika que viven y conviven en total libertad con los turistas, no son peligrosos, aunque si creen que llevas comida en alguna bolsa, no dudarán en morder. Lo más típico es comprar senbei que son unas galletas de arroz a los vendedores que nos encontraremos por todos lados y dárselas de comer a los ciervos. Ojo no son perros hay que dárselas con cuidado pues se pueden poner ansiosos y morder. Los ciervos son sagrados ya que, según cuenta una leyenda local, Takemikazuchi-no-mikoto, uno de los cuatro dioses de Kasuga Taisha, apareció montado en un ciervo blanco sobre el monte Mikasa-yama y por esa razon son considerados mensajeros de los dioses según el sintoísmo y están protegidos.
El Santuario Fushimi Inari de Kyoto (伏見稲荷大社, Fushimi Inari Taisha) fundado en el año 711 es uno de los santuarios shintoísta más importantes de Japón, famoso por tener un recorrido de miles de puertas torii puestos uno detrás de otro.
Está dedicado a Inari, Dios shintoísta del arroz y el patrón de los comerciantes ya que en la antigüedad se asociaba tener una buena cosecha de arroz con tener prosperidad en los negocios, los miles de torii que encontramos uno detrás de otro, por sus mas o menos 4 kilómetros de caminos han sido donados por comerciantes que ponen sus nombres o los de sus negocios en los torii para que el dios Inari les sea propicio. El zorro o kitsune es una de las figuras prominentes porque es el mensajero del dios Inari y por eso se pueden ver tantas estatuas de ellos por el camino. A menudo suelen tener una llave en la boca, que representa la del lugar donde se guarda el arroz y por tanto, la riqueza.
Temizu (手水) se refiere a la ceremonia de ablución que realizamos en manos y boca en la entrada de la mayoría de santuarios sintoístas y en algunos templos budistas, para despojarnos de toda maldad y contaminación. Coger el cazo con la mano derecha, coger agua y verterla sobre la mano izquierda dejándola caer fuera de la fuente, hacer el mismo procedimiento con la otra mano, luego se coge agua con la mano derecha de nuevo y se lleva a la boca, se enjuaga uno la boca y sin tragarla se escupe fuera de la fuente y después con el agua que queda se lava el cazo y tras ese proceso ya estaríamos purificados para entrar al santuario y nos acercaremos al altar situado en el santuario principal Go Honden para hacer la ofrenda (normalmente una moneda de 50 yenes) con todo el ritual, pequeña reverencia, 2 palmadas, una oración y pedir la ofrenda, lanzar la moneda, hacer una reverencia mas larga dando las gracias y hacer sonar el cascabel para reclamar la atención del Inari.
Después de pasar Senbon-Torii, encontrarás una segunda parte de toriis en la que se encuentran las linternas, o farolillos de piedra: Omokaru-Ishi (que significa “piedra pesada / ligera”). Aquellos que acuden al santuario a rendir respeto a Inari se situan ante ellos tratando de levantar el Omokaru-Ishi. Si el peso de la piedra es más ligero de lo esperado, se les concede su deseo. Si es más pesado, por desgracia, no se concederá pronto.

Omokaru-Ishi. ri
Y para los cinéfilos un dato curioso: este santuario es el que aparece en la película “Memorias de una Geisha”.
Japón en 10 días
Publicado el 19 agosto, 2017 Deja un comentario
Que decir sobre Japón que no se haya escrito en multitud de libros, guías, blogs … así que lo que voy a reflejar aquí son mis vivencias, mi experiencia y por supuesto, mis fotos. Esta entrada se va a dividir en 10 y lo voy a ir contando tal y como lo descubrí.
Primer día: Llegada a Osaka. Castillo de Osaka, Dotonbori, Umeda Sky Building
Segundo día: Nara, Templo Todaiji y Parque de los Ciervos. Santuario Shintoísta de Fushimi Inari
Quinto día: Tsumago, Magome, Takayama
Sexto día: Shiralkawago, Nagoya, Hakone
Séptimo día: Parque Nacional de Hakone, Tokio (Tokyo)
Octavo día: Tokio. Templo Asakusa Kannon, Barrio de Daiba, Bahía de Tokio, Barrio Akihabara
Noveno día: Parque Nacional de Nikko
Y por último recomendar visitar este país, su gente amabilísima, con una cultura de la que deberíamos aprender un poco, su respeto hacia los demás y su filosofía si no es bueno para ellos no es bueno para los demás, su empatía hacía sus semejantes les hace ponerse en el lugar de los demás y no desear el mal a nadie ya que no lo desean para si mismos. Sus ciudades, pueblos, aldeas, limpios a mas no poder, no se ve un papel en el suelo, se diría que puedes comer en él. En fin recomendable cien por cien.











